"La naturaleza ofrece miles de remedios al que sabe observarla, pero el origen de toda medicina no está en los frascos, sino en el ser.

Tres son los pilares del verdadero arte de sanar: el dominio de la mente, la disciplina del cuerpo y la soberanía sobre el deseo.

Quien gobierna estos tres principios levanta en sí mismo la piedra angular del arte alquímico, poniendo bajo su pie cualquier enfermedad.

Y recuerda siempre: la salud no florece en el temeroso, sino en el espíritu valiente que se atreve a gobernarse a sí mismo."